Impacto del Estrés Térmico en Engorde a Corral
El estrés térmico constituye uno de los factores ambientales de mayor impacto negativo sobre la eficiencia productiva de los bovinos en sistemas, intensivos, de engorde.
La combinación de: altas temperaturas, humedad relativa elevada y baja circulación de aire genera índices de temperatura–humedad (ITH) que superan, con frecuencia, los umbrales de confort térmico durante: la primavera, el verano y parte del otoño. Estos episodios no solo reducen el bienestar animal, sino que alteran (de manera significativa) el consumo voluntario, la dinámica de fermentación ruminal y, consecuentemente, la ganancia de peso y la eficiencia de conversión.
Para poder llevarlo a números existe un cálculo, relativamente, sencillo, que se realiza con la siguiente fórmula:
ITH = (1,8 x T° + 32) – (0,55 – 0,55 x HR / 100) x (1,8 x T°- 26)
Donde: T° es la temperatura del aire expresada en °C y HR es la humedad relativa expresada en %.
El valor de ITH obtenido en la fórmula se considera como la intensidad de las condiciones de estrés por calor, a la que se encuentra expuesto el animal. Esta intensidad se categoriza, en bovinos para carne, como:
Alerta (leve) para valores de ITH ≥ 75
Peligro (moderado) para valores de ITH ≥ 79
Emergencia (severo) cuando se alcanzan valores de ITH ≥ 84
Según Joaquín I. Armendano (Armendano-et-al.-2015) “El síndrome distérmico se caracteriza por una insuficiencia de los animales para eliminar el exceso de calor, producto la vasoconstricción periférica promovida por los ErgoAlcaloides (EA). Debido a esto, el flujo sanguíneo hacia la piel se ve disminuido, impidiéndole así la correcta pérdida de calor, adquiriendo esto mayor importancia cuando la temperatura ambiente supera los 25°C. Consecuentemente se produce un marcado incremento en la temperatura rectal de los animales, que llega a valores de 40 a 42°C. Los bovinos afectados buscan continuamente fuentes de sombra y es característico observar a los animales dentro de cualquier fuente de agua a la que puedan tener acceso. Los signos son más evidentes en los días y momentos del día con mayor temperatura.”
Para mitigar este Síndrome Distérmico, desde Adifib recomendamos:
Ambiente
– Evitar el hacinamiento y movimientos de animales.
– Sombra: 3 metros cuadrados por animal. La altura debería ser entre 3 y 4 metros como mínimo (para que circule aire debajo) y la orientación es N-S.
– Ventilación con cortinas verdes.
Agua
– Agua fresca y limpia.
– Controlar la temperatura del agua.
– Alcanzar el consumo de 40 L/cab/día.
– Frente de bebedero y flujo de agua: 5 litros x minuto, con 7 cm de bebedero lineal/animal.
Alimentación
– Se recomienda bajar el consumo de fibras de difícil degradación dado que la fermentación de la fibra genera mucho calor, se deben utilizar fibras de alta calidad y digestibilidad.
– 40 % del alimento total del día ofrecerlo Am, y 60 % Pm, evitando así el consumo en horas de máximas temperaturas.
– Minerales: Controlar los niveles de sodio de la ración y el agua de bebida para asegurar no limitar el consumo de ninguno de los dos.
– Mantener niveles adecuados de Magnesio y Selenio para reducir problemas de estrés oxidativo.
– Vitaminas: La Vit E tiene un rol importante en el estrés oxidativo.
Un novillo en estrés térmico reduce el consumo de materia seca un entre 5% y 10%. La eficiencia de conversión de aumenta al doble por la combinación de un menor consumo y un mayor gasto energético. En casos extremos el efecto negativo puede llevar a la muerte de animales por golpe de calor.
El estrés térmico no es un evento aislado ni inevitable, sino un factor predecible y mejorable que impacta directamente en la rentabilidad del corral. La anticipación e implementación de estrategias nutricionales específicas, junto con prácticas adecuadas de manejo e infraestructura, permiten sostener el consumo, proteger la eficiencia de conversión y preservar el bienestar animal.
En Adifib, entendemos que prevenir es más eficiente que corregir. Por ello, recomendamos planificar y anticiparse a los períodos de altas temperaturas, ajustando: las dietas, los minerales y antioxidantes, para potenciar la expresión productiva del animal, en esta etapa tan desafiante.
