Estrategias de suplementación mineral en preparto
Los rumiantes no poseen mecanismos para almacenar ni regular el magnesio en su organismo; por lo tanto, su salud y productividad dependen exclusivamente de la absorción diaria a nivel ruminal.
Para cubrir los requerimientos críticos previos al parto, una vaca necesita ingerir 200 gramos diarios de una fuente mineral altamente asimilable. Si bien existen diversas opciones en el mercado, nuestras sales en polvo garantizan la máxima disponibilidad biológica del magnesio, superando las limitaciones de otras presentaciones comerciales que no logran asegurar la dosis diaria requerida.
Se aconseja la suplementación con Mg, utilizando sales orgánicas o inorgánicas del elemento, para evitar la presentación de casos clínicos (Cseh, 2012).
Nuestra Solución: Programa Reprofib
Las formulaciones Sales Magnesiadas AFB y Magnesiadas AFB Plus están específicamente desarrolladas respetando el origen, la concentración y la dosis exacta de magnesio que la vaca necesita previo al parto.
Recomendaciones de Manejo Nutricional a Campo
Para optimizar la absorción del magnesio, la suplementación mineral debe acompañarse siempre con un aporte energético que active el metabolismo ruminal.
- Con rollos de buena calidad: Esparcir la dosis de sales de forma homogénea sobre el forraje.
- Con grano de maíz (0,5% al 1% del PV): Mezclar las sales con el grano para ofrecer una ración total uniforme y palatable.
- Bateas de plástico, comederos plásticos o silos autoconsumo.Garantizar que siempre tengan sales a libre disposición y evitar que se moje.
Planificación Estratégica
Recomendamos iniciar la suplementación 1 mes previo a la fecha probable de parto. Este período permite la correcta adaptación de la flora ruminal, estabiliza el consumo voluntario y asegura que las vacas ingresen al invierno con niveles óptimos de magnesio, previniendo eficazmente la hipomagnesemia.
